CUARENTA Y DOS

Y con cuarenta y dos no me refiero al número atómico del molibdeno, ni al apartamento en el que vivía Fox Mulder, ni tan siquiera al código ASCII correspondiente al asterisco, sino a los años que cumplo hoy, y que ya empiezan a ser una cantidad considerable.   Y oigan ustedes, encantado de poderlos cumplir con...

“QUÉ NUNCA HAS IDO AL SONORAMA???”

Vaya por delante que voy a dar un punto de vista sesgado, científicamente poco estudiado, y con pocos datos comparativos; pero es el mío, y a quién no le guste, ya sabe donde tiene el botón de cerrar ventana (no pretendo sentar cátedra, ni que este post se use como manual de futuras generaciones...