INTROSPECCIÓN

  Últimamente los sábados me quedo en casa. No pasaba esto desde el año 88. Sí, he escrito 88, y no ha sido al azar. Es 1988, no 1888. No soy tan mayor. Por las mañanas, según me levanto, escucho la radio generalista. Si oigo a David Gistau, sé que el día va a ir bien. Me gusta dormir con...