LOS HORROROSOS

Lo primero, quería recordaros que el otro día hablamos de Los de Siempre, y dentro de estos, de Los Horrorosos de Siempre.
Pues bien, una vez llegados a este punto. Empezamos.

La denominación de Horrorosos surge por ser la manera de llamarnos a nosotros mismos, y se santifica dicha apelativo mediante la celebración de una comida llamada de la misma manera.
Dicha comida se celebra de forma periódica, añadiéndole a cada una de ellas es correspondiendo número romano al final, de la forma “Comida de Horrorosos I”, “Comida de Horrorosos II” y así sucesivamente.
La cosa consiste en quedar a comer un día, previamente acordado por Quórum, para, principalmente, pasárnoslo estupendamente hasta que el cuerpo de de sí.

El resultado de tales eventos, pues acaba como todos podéis pensar, siempre dentro de la moralidad y las buenas formas, que ya estoy viendo que estáis pensando demasiado mal.
Las fotos que hay de ellos, suelen entrar a formar parte de aquellas fotos que nadie luego quiere reconocer como suyas y atribuyen su existencia a la mala fe y a las avanzadas artes del photoshop de quien las muestra al público.
Las lagunas que existen en este tipo de días, son comparables a la famosa de Ruidera, ya no por su tamaño sino por la profundidad.
En fin, son lo que se pueden llamar “Festivales de luz y de color”

Bueno, pues el sábado quedó demostrado que no hace falta preparar un evento con antelación, ya que somos los suficientemente Horrorosos como para serlo de forma espontanea.
Para ser justos, diré que yo sólo presencié el comienzo del día y compartí casi, casi el final. En términos literarios, estuve en el prólogo y en el desenlace, perdiéndome el nudo y el epílogo de la obra.
Suficiente para poderlo evaluar, os lo garantizo.

Desde mi privilegiada posición en la cabina del Pop, puede ver como varios personajes, de los que evitaremos dar sus nombres para así no producirles un sonrojo, hacían todos aquellos signos inequívocos que diferencian a los que se los están pasando bien un sábado por la noche de los que se lo están pasando de la leche.
A saber:
Ante los primeros acordes de una sevillana, arrancarse a bailar y dar palmas como si aquello fuese una caseta de Sevilla en plena Feria de Abril.
Si pones “You can leave your hat on”, pues ya sabes lo que pasa, no??. Pues en este caso no hizo falta, con la sevillana anteriormente mencionado, valió (todavía no sé muy bien por qué).
Y como fin de fiesta, algunos sabéis que el Pop suele cerrar con “New York, New York”, pues el sábado, el Orfeón Donostiarra hubiese sido considerado baladí ante la profundidad de voces que lo entonaron a los cierres.
El mismo Frank Sinatra comentan que se levantó de su propia tumba para aplaudir tal exhibición.

Hasta aquí mi participación en las historias que puedo contar por mi propia experiencia.
Eso sí, fuentes fiables me han comentado que aquello no acabó ahí.
Hay que desayunar, y claro, como todo buen español de bien que se precie, qué hay que pedir??
Pues está claro. Dos docenas de langostinos, dos raciones de torreznos, una tortilla rellena, 10 croquetas, una buena fuente de bravas y unas botellas de verdejo.

En fin…

No me gustaría despedirme, sin antes hacer mención especial al recientemente proclamado Horroroso Número 1, Franky, alias “El Caudillo”.
Disfruta de tu reinado, que bien merecido lo tienes.

Besos para ellas y un abrazo para los demás.
Se os quiere y lo sabéis.

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