DE PERSONAS Y DE ARTISTAS

Creo que la primera canción que escuché de Springsteen fue «Born in the USA», o tal vez «Dancing in the dark» por las fechas que puedo recordar. Me gustaron mucho en su momento (ahora los adoradores del Boss se me tirarán al cuello, dada la dudosa calidad, sobre todo, de la segunda).
Lo cuento porque me valieron para que me fijara en aquel tipo que derrochaba magnetismo por los cuatro costados, y del que luego descubrí que era autor de genialidades como «Thunder Road» o «Jungleland».
Con Sinatra me pasó algo parecido, dado que la primera suya que recuerdo es «Strangers in the night», que creo que no es, ni por aproximación, de sus mejores temas; pero que me abrió la puerta, ya no sólo al artista, si no a la inquietante personalidad y vida que había detrás de Ol’ Blue Eyes.

¿A dónde quiero llegar con esta disertación tan extraña?
Sencillamente me vale para exponer que con las personas, en muchas ocasiones, pasa un poco como con los artistas.
De algunas de ellas inicialmente sólo conoces algún rasgo que te atrae –no nos engañemos, casi siempre físico–, el cual te vale para un primer acercamiento, que, con un poco de suerte, te puede llevar a descubrir unas cualidades y una forma de ser aún más atrayentes, y que hace que te cautiven sin remisión.
Si esto es así, eres afortunado, amigo. Uno de los mayores placeres de la vida es encontrar a gente afín con la que compartir alegrías, y también penas –si las hubiera–.

Aunque también, y no quiero ser pesimista, dado que suelo ver el vaso medio lleno, podemos encontrar artistas «One-Hit-Wonder» (dícese de aquellos grupos con una canción de éxito, y nada más).
Muy bien en un principio, pero con el tiempo descubres que tienen un repertorio muy corto, y te acaba cansando tener que escuchar siempre la misma canción para disfrutar. Oír siempre lo mismo, por muy bueno que sea, agota, y casi hasta acaba molestando.
Ese primer golpe de efecto se pierde en el tiempo si no hay continuidad en la obra.

Así que espero que en vuestra vida estéis rodeados de muchos artistas de gran trayectoria, y pocos «one-hit-wonder», porque son los que realmente os van a ayudar a descubrir lo que es bueno de verdad.
Aunque bueno, si aparece alguno del segundo tipo, mientras la canción tenga frescura, intentad disfrutar de ella, sin más.

Besos para ellas y un abrazo para los demás.
Se os quiere y lo sabéis.

 

P.D.: Pecosa, viva el sol, y la comida china!!

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