A MI YO DEL PASADO


Tras una serie de catastróficas desdichas, que incluyen estar somnoliento y confiar en demasía en la tecnología, el otro día me cargué mi Whatsapp. Así, sin más.
Sorprendentemente no me importó nada.

Aún con todo, intenté traerle de nuevo a la vida confiando en que mi copia de seguridad, dado que tengo tropecientos mil gigas de espacio libre contratado en iCloud, estuviese actualizada. Pero no.
Por algún motivo Whatsapp había decidido que la actualidad no merecía para nada la pena –lo cual puedo llegar a entender–, y que mi vida sólo debería ser recordada hasta el 4 de noviembre de 2019.

Por ello empecé a pensar en viajes al pasado y en variaciones del continuo espacio-tiempo, y cosas de esas que se explican en pizarras enormes en universidades de Ohio y Massachusetts.
Entonces me volví un típico personaje de película de esos en los que en un momento de su vida le preguntan: “Si pudieses hablar con tu yo adolescente, ¿qué le dirías?”.

Y aunque esto es altamente improbable que pudiese suceder, no seré yo quien no lo haga por falta de probabilidades.

 

  • Estudia música. Te gusta demasiado como para que con el paso de los años te valga con tocar mal la batería y peor la guitarra. Pero estúdiala de verdad. En conservatorio, y por lo menos hasta grado profesional. El que algo quiere, algo le cuesta. Estoy seguro que así, además, la apreciarás más cuando la escuches.

 

  • No está mal que le dediques tanto tiempo al deporte, pero hazme caso, hay más cosas. Así que divide un poco el tiempo y aprovéchalo, por ejemplo en lo que te cuento en el primer punto.

 

  • Presta un poco más de atención al padre Aniano. El arte te va a apasionar, y cuánto antes aprendas a apreciarlo, antes empezarás a disfrutar de él en los numerosos museos que podrás visitar.

 

  • Hablando de estudiar… No seas tan vago, por Dios. No eres tonto, así que aplícate, aunque sea un poquito. Estoy seguro que sacarás mucho rendimiento a ese esfuerzo, aunque siempre te apetezca más salir con tus amigos, incluso durante la época de exámenes.

 

  • Cuando aparezca Elena, hazle caso, porque te gusta de verdad. Y luego a Marta, y a Blanca, y a Paloma, y a Alicia, y a Silvia, y a… Céntrate!!

 

  • Tienes muchos amigos. Cuídalos. Pero tampoco te dejes engañar, porque de los de verdad tienes muy pocos y son muy valiosos.

 

  • A esos pocos, tenlos mucho en cuenta. Primero para ayudarlos cuando haga falta. Y luego para dejarte ayudar por ellos cuando se ofrezcan. Sus ojos van a ver mucho más lejos de lo que ven los tuyos.

 

  • Los cantos de sirena sólo son eso, cantos. Y aduladores hay muchos.

 

  • Esfuérzate, que el trabajo tiene recompensa. También te digo, que por desgracia, esto no es una ciencia exacta. Pero aún con todo, curra duro y tendrás más posibilidades de éxito.

 

  • No inviertas demasiado en CD’s. Te van a parecer lo más, pero al final los vas a tener apilados sin usar porque vas a seguir usando los discos de toda la vida. Esos sí puedes seguir comprándolos sin problema.

 

  • ¿Te acuerdas de la Olivetti que regalaron a tus hermanos unos Reyes? Hazte con ella, porque creo que puedes pasar grandes ratos escribiendo.

 

  • Cuando te digan que tienes que ir a cuidar a la abuela, hazlo sin problema. Primero porque te lo vas a pasar de miedo con ella. Y segundo, porque cuidar ahora a quien cuidó de ti antes será una de tus máximas cuando empieces a pensar en la falta de valores de la sociedad.

 

  • Los 18 años es una edad buenísima para empezar a plantearte sacar el carnet de conducir. No lo dejes “para el lunes”, que igual se te complica el asunto.

 

  • Volviendo a la música, The Indians es una de las mejores cosas que te van a pasar. Intenta no dejar nunca de tener una banda de rock. Y cuando te digan que o apruebas o tocas, estudia más, porque te vas a quedar sin tocar, y eso lo vas a añorar muchísimo.

 

  • Llegará un día en que oirás hablar de alguien llamado David Gistau. Síguele le pista todo lo que puedas. Te va a enseñar a descubrir muchas cosas y te dará un punto de vista de ellas muy interesante.

 

  • Las cosas que tienen que suceder, suceden. Pero no está de más que tú las intentes provocar un poco. Como te quedes sentado esperando, muchas de ellas van a pasar delante de ti, y ni quiera te van a decir adiós. E igual cuando lleguen, ya será demasiado tarde.

 

  • Y por último, y no por ello menos importante, aunque no te lo creas, te van a acabar gustando las pasas. Y puede ser que sea por hacerte mayor (razón aquí).

 

Besos para ellas y un abrazo para los demás.
Se os quiere y lo sabéis.

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